La Universidad de Murcia (UMU) ha puesto en marcha un proyecto que pretende lograr por primera vez la reproducción en cautividad del langostino mediterráneo (Penaeus keraturus), para lo que se utilizarán poblaciones de esa especie procedentes del Mar Menor y de las costas de Castellón.
El proyecto está coordinado por el departamento de Fisiología de la UMU y en él participarán también durante los próximos años investigadores de la Universidad de Alicante y del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA). El objetivo es impulsar el consumo de este langostino autóctono de la zona mediterránea frente a los langostinos importados, que son los que se consumen mayoritariamente en España debido a que su precio es más barato.
Esto es así porque, aunque la especie mediterránea tiene una mejor calidad y sabor, su comercialización depende exclusivamente de la pesca y de las poblaciones naturales, tal y como ha explicado el coordinador del proyecto, José Fernando López Olmeda, en un comunicado.
Con este proyecto se espera poder criar la especie en cautividad, ayudando a un sector en el que las capturas están disminuyendo por la merma de las poblaciones naturales, que son cada vez menos numerosas por la presión de la pesca, pero también por los efectos del cambio climático y la degradación de sus ecosistemas naturales.
Para lograr la cría en cautividad se van a emplear sistemas de acuicultura de recirculación, unos sistemas son altamente sostenibles, ya que filtran y reutilizan el agua, reduciendo drásticamente el consumo de recursos hídricos y minimizando el impacto ambiental al tratar los residuos antes de su vertido.
A través de la manipulación de condiciones ambientales de luz y temperatura, y de distintas estrategias de alimentación, los investigadores buscan diseñar un protocolo que optimice la cría y garantice el bienestar de los animales.
El objetivo es establecer las bases de la acuicultura del langostino a largo plazo, de manera que pueda ser rentable en el ámbito comercial, especialmente para la acuicultura española.
Un segundo objetivo es el de fomentar la repoblación a corto plazo con la producción de alevines o “semillas” para su liberación en el medio natural que ayuden a aumentar las poblaciones de la especie en sus hábitats, así como a revitalizar la pesca artesanal.
El proyecto tiene una financiación de 450.000 euros, en su mayoría procedentes de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través del Programa Pleamar, además del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA) de la Unión Europea.
Participan también activamente en el proyecto la empresa tecnológica local Tilamur, con sede en Lorquí y especialista en investigación en acuicultura sostenible, la Asociación Hipocampus y la Cofradía de Pescadores de Peñíscola.


