Informe del consumo de alimentación global en España de pescado fresco y tendencias

06 de septiembre de 2019

Según el Informe del Consumo de Alimentación en España publicado hace unos días por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, durante el año 2018 el consumo global de pescado bajó un 2,4 %, y durante los últimos 10 años, el consumo doméstico ha caído un 15,8 %.

Galicia es la comunidad que más pescado consume anualmente en la región (29,63 kg), le siguen el País Vasco (28,52 kg) y Asturias (27,65 kg). Si hacemos foco en el gasto promedio, en España se destina un 12,97 % del presupuesto del hogar a la compra de pescado, y se consumen 23,07 kg de pescado por persona por año (casi 2 kg al mes). El pescado fresco es el producto más consumido.

Según ElComercio.es, los supermercados, hipermercados y autoservicios son los lugares preferidos por el consumidor: se llevan un 64,8 % de las ventas. Los consumidores son principalmente personas mayores de 50 años, hogares con hijos mayores, y aquellos conformados por parejas adultas. En cuanto al consumo de mariscos, Galicia lidera la lista (8,34 kg por persona por año), y le sigue Asturias (7,43 kg), teniendo en cuenta que la media nacional es 6,07 kg.

Contrariamente a lo que sucede con el consumo de pescado fresco, el consumo de conservas ha aumentado un 1,6 %. Cada persona consume en promedio unos 4,47 kg de pescado y moluscos de este tipo (el atún es el producto más consumido). Para el especialista en la Industria de la Pescadería Ricardo Baeza Errazuriz, socio director de Chilean Fisheries en España, este escenario es una oportunidad única para poner en el mercado productos de calidad que cumplan con lo que el consumidor busca: durabilidad y frescura. “El descenso del consumo de pescado fresco conlleva un aumento de la demanda de productos del mar alternativos, pero en los tiempos y estilos de vida de la sociedad moderna, esa frescura y calidad debe ser duradera y estrictamente controlada, afirma Baeza.

Mientras tanto, el mercado de 2019 sigue alineándose con los cambios sociales y económicos de España y la región. Veremos en el próximo balance cómo los números y los índices describen y condicionan la producción y demanda de la industria.