La patronal de armadores Cepesca y la empresa Akartuna han solicitado al Gobierno español y a la Comisión Europea (CE) “una solución urgente” a los problemas de los ocho barcos vascos que operan en Senegal, que no pueden faenar por los impedimentos del país africano.
Esta situación amenaza al empleo de 140 marineros, según un comunicado difundido.
Cepesca explicó que Senegal impide desde hace diez meses a la flota atunera cañera vasca faenar en sus aguas porque aplica un veto a su entrada en la bahía de Han y los barcos no pueden proveerse de cebo vivo para faenar.
Para los armadores, esta prohibición “rompe la autorización tradicional” que había permitido a la flota española la entrada a los caladeros senegaleses durante los últimos 20 años.
En ese sentido, se han remitido al acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Senegal, suscrito en 2019, y han asegurado que incluye “la realización de determinadas actividades de pesca en aguas de Senegal, entre las que se encuentran las relativas a la pesca del atún con caña, y por las que la Unión y los armadores abonan una contraprestación económica.
No obstante, desde julio de 2020 la flota cañera vasca –cinco barcos de Hondarribia (Guipúzcoa), dos de Bermeo (Vizcaya) y uno de Getaria (Guipúzcoa)– permanece amarrada debido a los cambios decretados unilateralmente por Senegal.
Cepesca apuntó que los informes científicos de la CE evidencian que las especies que sirven de cebo para la flota española en la zona vetada tienen escaso impacto.
Ha añadido que esta flota no puede recibir ayudas por paralización temporal del Fondo Europeo Marítimo y Pesquero (FEMP), al estar el acuerdo pesquero vigente.
Según los armadores, de prolongarse esta situación, las empresas acabarán en quiebra y alrededor de 140 marineros perderán su puesto de trabajo.
Por otra parte, los armadores vascos han alegado que en el área vetada sí faenan cayucos senegaleses que venden el pescado a las fábricas senegalesas y que también operan numerosos barcos chinos.
Cepesca “está en permanente contacto con la Secretaría General de Pesca y con la CE para buscar una solución que permita a los buques faenar de nuevo en Senegal o en caladeros alternativos como Costa Rica, Panamá o Ecuador”.


