| «Sin datos, no hay pescado». Es lo que propone la flota pesquera comunitaria agrupada en Europêche para poder gestionar de forma sostenible la pesca de atún patudo en el Atlántico: vincular el acceso a las cuotas con el suministro de información de capturas. Y dejándolo por escrito. Con una cláusula en el acuerdo que ponga precisamente eso: «Sin datos, no hay pescado». Ocurre que la flota europea está harta de tener que pagar los platos rotos de todos. Máxime cuando, asegura, ha acatado todas las medidas impuestas por la ICCAT (Comisión para la Conservación del Atún Atlántico) para proteger el stock. «Una parte de la flota que faena en el Atlántico no puede compensar los errores cometidos por otras que han informado erróneamente de sus capturas de esta especie», señala la patronal europea en un comunicado. Por eso exige «una aplicación justa y equilibrada de las medidas» que se tomen respecto al atún patudo o el marrajo dientuso.
El sector pesquero europeo expresó en la 26 cumbre de la ICCAT, que se está celebrando en Palma de Mallorca, que la flota europea de cerco siempre ha respetado la cuota asignada desde que se fijó, y eso que ese cupo ha ido decreciendo durante los últimos cinco años. Y a pesar de que las capturas de los cerqueros europeos apenas alcanzan el 30 %, estos están dispuestos a asumir su parte de responsabilidad para reconstituir las poblaciones de Thunnus obesus. Ahora bien, no estaría de más que las flotas de otras partes contratantes adoptasen también medidas encaminadas a ese objetivo, en especial las flotas palangreras asiáticas, que acaparan la mitad de todo el patudo que se pesca. |


