IIM-CSIC concluye los Proyectos PERIZIA y GELFISH: Con soluciones para el sector pesquero artesanal en Galicia

28 de abril de 2026

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM), concluyó los Proyectos de investigación ´Conservación y explotación sostenible de las poblaciones de erizo mediante tecnologías innovadoras basadas en inteligencia artificial (PERIZIA)´ y ´Producción de aceites estructurados de pescado para la valorización de descartes hacia una pesca costera artesanal sostenible (GELFISH)´, financiados por la Convocatoria para el fomento de la economía azul y el impulso de la sostenibilidad pesquera y acuícola, en el marco del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) en 2023.

Las investigaciones, que se iniciaron en julio de 2024, se desarrollaron con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y se cofinanciaron por la Unión Europea por el FEMPA (Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura).

PERIZIA: objetivos y resultados

Coordinado por el grupo de Biosistemas e Ingeniería de Biorpocesos (Bio2Eng) del IIM-CSIC bajo la dirección de Luis Taboada Antelo, científico titular del CSIC, contó con la colaboración del grupo Bioquímica de Alimentos del IIM-CSIC y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, así como de las Cofradías de Ribeira, Cangas, Vigo y Baiona

“Pretendíamos incrementar el conocimiento sobre las poblaciones de erizo de mar mediante el uso de tecnologías de observación subacuática. Para ello, trabajamos con un ROV (vehículo submarino operado remotamente) y sistemas de captura de imagen y vídeo, combinados con técnicas de análisis automatizado basadas en inteligencia artificial de las mismas”, explicó Luis Taboada Antelo.

La investigación, que se enmarcaba en la necesidad de mejorar la gestión de un recurso marisquero de alto valor ecológico y socioeconómico cuya explotación en Galicia se realiza bajo un modelo de cogestión entre la Xunta y las cofradías de pescadores, ha demostrado la viabilidad técnica y científica de integrar tecnologías avanzadas de visión subacuática e inteligencia artificial para el seguimiento objetivo de las poblaciones de erizo de mar (Paracentrotus lividus) en el litoral gallego.

En total, se realizaron 19 salidas de campo en zonas de interés seleccionadas por las Cofradías de Aguiño, Cangas, Vigo y Baiona bien porque el recurso se esté explotando ya o para hacer una evaluación del estado del mismo de cara a poder explotarlo en un futuro, generando un volumen significativo de imágenes y datos georreferenciados del estado real de las poblaciones de erizo en las distintas zonas de muestreo y a partir de esos datos se desarrolló un sistema de detección automático basado en redes neuronales convolucionales para la identificación y cuantificación de erizos de mar.

Los resultados obtenidos permiten transformar vídeo subacuático en estimaciones cuantitativas de densidad (erizos/m²), comparables entre zonas y transectos. Además, los datos pueden exportarse en formatos geoespaciales compatibles con Sistemas de Información Geográfica (SIG), lo que permite generar mapas de calor y análisis espaciales detallados.

GELFISH: objetivos y resultados

Coordinado entre los grupos Bio2Eng y de Reciclaje y Valorización de Residuos del IIM-CSIC y el grupo de Tecnologías para el Desarrollo de Bioproductos Industriales de la Universidade de Santiago de Compostela, contó con participación activa de la Cofradía de Pescadores San Andrés de Portosín.

“Hemos trabajado en la valorización de descartes pesqueros de la flota costera de cerco a través de la producción de oleogeles de origen marino, tecnología que permite estructurar aceites de pescado para facilitar su aprovechamiento en nuevos usos”, explicó Luis Taboada Antelo.

El principal resultado del proyecto, por tanto, es la puesta a punto de un modelo innovador de valorización integral del pescado azul orientado a la pesca costera artesanal, lo que permite transformar descartes y subproductos pesqueros en aceites estructurados (oleogeles) y otros bioproductos de alto valor añadido, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental, económica y social del sector.

El caso de estudio se centró en la flota de cerco de Portosín y en especies como cabalón (estornino), caballa, sardina y boga, evaluando tanto descartes como subproductos industriales de la industria procesadora asociada y pescado de bajo valor comercial (destinado a cebo vivo o carnada) como fuentes complementarias de materia prima.

“Los ensayos de procesado permitieron recuperar aproximadamente entre un 53 % y un 59 % de pasta de pescado (mince), junto con fracciones destinadas a la obtención de aceites y concentrados proteicos mediante hidrólisis enzimática. Los aceites obtenidos mostraron un perfil nutricional destacado, con elevados contenidos de DHA y EPA (entre el 19 % y el 29 %) y proporciones favorables de ácidos grasos poliinsaturados, así como niveles de metales pesados muy inferiores a los límites legislativos” apuntaron los científicos.

La transferencia al ámbito gastronómico también formó parte de los resultados del proyecto, con jornadas de evaluación sensorial y exploración culinaria realizadas en colaboración con el Centro Superior de Hostelería de Galicia.