IEO crea CARIMED: un producto de observaciones del Mediterráneo

26 de agosto de 2026

Personal de los centros oceanográficos de A Coruña y Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) junto a colaboradores de instituciones marinas europeas y de Estados Unidos lanzan el primer producto de síntesis de datos de campañas hidrográficas, homogéneo y armonizado, específicamente desarrollado para el mar Mediterráneo.

El Mediterráneo es altamente sensible a los cambios provocados por el cambio global en variables como la temperatura, el oxígeno y el pH. Gracias a CARIMED se podrán evaluar con mayor robustez estas tendencias a largo plazo. Además de la evaluación de tendencias biogeoquímicas, CARIMED será útil para validar modelos oceánicos regionales y respaldar estrategias de mitigación y adaptación al cambio global en este mar semicerrado, que está experimentando una acelerada transformación.

CARIMED (acrónimo de “CARbon tracers and ancillary data In the MEDiterranean Sea”) integra mediciones hidrográficas, de carbono inorgánico, de trazadores químicos que permiten reconstruir la edad y ventilación de las masas de agua, y otros datos auxiliares procedentes de 46 campañas oceanográficas realizadas entre 1976 y 2018, que contienen observaciones de toda la columna de agua en todas las subcuencas del Mediterráneo.

“Una parte considerable de los datos se recuperó de registros históricos fragmentados o archivados localmente, consolidando así mediciones que anteriormente no eran accesibles. Otra parte proviene de campañas internacionales a bordo de buques oceanográficos nacionales e internacionales que contaron con la participación del personal del grupo INOCEN del IEO”, explica Marta Álvarez, oceanógrafa química coordinadora del grupo de investigación.

Siguiendo las metodologías empleadas en síntesis de datos a escala global, CARIMED aplica un marco de control de calidad y corrección de sesgos llamado control de calidad secundario (2QC), diseñado específicamente para la particular oceanografía del Mediterráneo donde los cambios bruscos en las aguas profundas han ocurrido tanto en la cuenca este como oeste.

“Gracias al riguroso proceso de 2QC se minimizaron los sesgos sistemáticos en variables biogeoquímicas y se consiguió un conjunto de datos con una mayor coherencia”, declara Maribel García-Ibáñez del Centro Oceanográfico de Baleares. Asimismo, pone de manifiesto la necesidad urgente de desarrollar procedimientos operativos estandarizados y materiales de referencia adaptados a las particularidades biogeoquímicas del Mediterráneo.

CARIMED proporciona dos productos de datos FAIR y públicos complementarios: el conjunto de datos originales agregados de las campañas oceanográficas (García-Ibáñez et al., 2025) y el producto final de síntesis de datos con corrección de sesgos (Álvarez et al., 2026; alojado en https://www.ncei.noaa.gov/access/ocean-carbon-acidification-data-system/oceans/CARIMED/).

Qué nos enseña CARIMED

El desarrollo de CARIMED ha dejado importantes lecciones científicas y metodológicas sobre la gestión del conocimiento oceánico y la observación del cambio climático en el Mediterráneo.

Una parte crucial de las mediciones recopiladas no era pública o estaba en formatos no homologados. Su rescate y estandarización exigió una estrecha colaboración entre centros nacionales de datos y los principales grupos de investigación.

“Los informes detallados de las campañas históricas y más recientes fueron fundamentales para entender el contexto metodológico y poder aplicar las correcciones de calidad con total precisión”, señalan las investigadoras del IEO y autoras del estudio.

Aunque se usaron estándares globales como los de GLODAP, el Mediterráneo requirió adaptar los análisis debido a la alta variabilidad temporal y la complejidad de sus masas de agua profundas. Garantizar la continuidad de las campañas hidrográficas a través de programas internacionales como Med-SHIP o MonGOOS; junto a la actualización periódica de CARIMED asegurará el acceso abierto y fácil a datos de alta calidad y consistencia interna.

“Este recurso esencial establece un nuevo referente para evaluar las tendencias biogeoquímicas a largo plazo, validar los modelos oceánicos regionales y respaldar las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático en esta cuenca semicerrada que experimenta rápidos cambios”, señalan las investigadoras.

“Por último, es prioritario apoyar e integrar a los países del norte de África en las campañas hidrográficas Med-SHIP para fomentar la transferencia de conocimiento y cubrir las zonas con mayor déficit de datos en la cuenca”, concluyen Álvarez y García-Ibáñez.

Esta investigación ha recibido el apoyo del proyecto MediBGC-SynEval (PID2023-148927NA-I00, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y FEDER, UE) junto a  otros proyectos Horizonte Europa de la Unión Europea.