Las lonjas gallegas se quedan sin anchoa desde hoy. La Secretaría General de Pesca anunció ayer el cierre precautorio de la pesquería a partir de la medianoche en todo el caladero Cantábrico Noroeste. Lo hacen, dicen, «en base a los datos actuales de consumo» de la cuota disponible por España en la zona VIIIc, que va de Fisterra al río Bidasoa, en el País Vasco. Justo cuando la especie empezaba a llegar con mucha abundancia a la costa gallega, los cerqueros de la comunidad se quedan sin opción de pescarla. Lo mismo que sucederá con la escasa sardina disponible a final de mes. «Con suerte», recuerdan los armadores. Con la caballa -o xarda- ya alejada de la zona y el cabalón -xarda pintada- con una menor presencia que en los años precedentes, a los 150 cerqueros de Galicia solo les queda rezar para que el jurel no les falle de aquí a final de año: es la especie para la que tienen cuota suficiente de momento, la única alternativa.
La flota que faena en el caladero -gallega, asturiana, cántabra y vasca- disponía en 2018 de 27.752 toneladas de anchoa. Sea definitivo o no el cierre -a la espera del recuento-, la realidad es que la anchoa desaparece por este año. El sector acordaba con la Administración, en los cursos anteriores, reservar un 20% de la cuota para el segundo semestre del año, con la idea de poder aprovecharla cuando más se acercaba a la costa de Galicia. «Este año no se quiso y se quedó en un 10%. El resultado es que tenemos la anchoa en la puerta de casa y ahora no podemos pescarla», critica el portavoz de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), Andrés García.
Fuente:Fislatino


