Ramón Fernández-Pacheco es desde julio de 2024 el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía. También es presidente de la Asamblea de Regiones Hortícolas de Europa (AREFLH) desde abril de 2025.
Es licenciado en Derecho por la Universidad de Almería con formación de postgrado en Urbanismo y Liderazgo Público. Nació en Barcelona por ser el destino de su padre -médico militar- y se trasladó siendo un niño a Almería, la ciudad natal de su madre.
Ruta Pesquera: ¿Cómo cree que afectará al sector pesquero en Andalucía el nuevo presupuesto planteado por Bruselas donde desaparece el FEMPA y caen los fondos destinados a la pesca en el periodo 2028-2034?
Ramón Fernández-Pacheco: En Andalucía estamos preocupados con la propuesta del nuevo marco presupuestario europeo, que elimina el actual Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) y reduce considerablemente los fondos específicos destinados al sector pesquero. Somos conscientes del papel estratégico que desempeña la pesca en nuestras comunidades costeras, tanto desde el punto de vista económico, como social y medioambiental.
Por ello, trabajaremos activamente, en colaboración con el resto de Administraciones, para que el sector no siga acumulando pérdidas ni retrocesos. Defendemos un marco financiero que reconozca la especificidad y las necesidades reales de la pesca, garantizando estabilidad, visibilidad y apoyo suficiente para su sostenibilidad futura. Seguiremos atentos a la evolución de este debate europeo, con la voluntad firme de proteger y respaldar a nuestro sector pesquero.
R.P.: El pasado 15 de julio se celebró la primera sesión de la Estrategia Andaluza de Economía Azul Sostenible con la creación de la Mesa Andaluza por la Economía Azul Sostenible. ¿Qué puntos del día se trataron? ¿Cuáles son los ejes temáticos que se llevaron a cabo en los 7 equipos de trabajo que conformaron esa mesa?
R.F.-P.: El 15 de julio celebramos la primera reunión de la Comisión Interdepartamental de Economía Azul, un órgano clave para coordinar toda la estrategia. En esa sesión presentamos oficialmente la Estrategia Andaluza de Economía Azul Sostenible, constituimos formalmente la comisión y abordamos la próxima creación de la Mesa Andaluza por la Economía Azul Sostenible, que será el siguiente paso en nuestro modelo de gobernanza.
Desde esa mesa nacerán los siete grupos de trabajo temáticos, cada uno enfocado en uno de los ejes estratégicos: gobernanza, biodiversidad marina, investigación e innovación, sensibilización ambiental, adaptación al cambio climático, economía circular y digitalización. Todo ello con el objetivo de convertir Andalucía en un referente europeo en economía azul.
R.P.: Una herramienta impulsada por España durante su presidencia de turno en 2023, fue la de avanzar hacia los TAC plurianuales. ¿Qué ventajas acarrearía esa medida?
R.F.-P.: Avanzar hacia los TAC plurianuales es una de las demandas históricas del sector y, desde luego, una de las prioridades que compartimos desde Andalucía. Esta medida permitiría ofrecer al sector pesquero algo que hoy le falta: previsibilidad. La adopción de decisiones a corto plazo, año a año, genera incertidumbre y dificulta la planificación tanto económica como operativa de las empresas y de los propios pescadores.
Si trabajamos con TAC plurianuales, las empresas podrán saber con antelación sus posibilidades de pesca para un horizonte de varios años, lo que les permitirá planificar inversiones, contratación de personal o incluso operaciones de mantenimiento o renovación de flota.
Desde el punto de vista de la sostenibilidad, los TAC plurianuales tienen también una ventaja estratégica: al vincularse a evaluaciones científicas periódicas, permiten ajustar las capturas de forma realista y responsable a la evolución de los recursos pesqueros, evitando oscilaciones bruscas que perjudican tanto al medio marino como a la economía del sector.
R.P.: Bajo su punto de vista ¿Con qué tipo de medidas se podría lograr el equilibrio entre conservación y el desarrollo económico en el sector pesquero?
R.F.-P.: Con flexibilidad normativa, respaldo económico y modernización. Apostamos por la digitalización, la mejora energética y el impulso a la pesca artesanal. Recientemente, hemos activado más de 15 millones de euros en ayudas específicas: 10,5 millones para transformación y comercialización, 2,2 millones para inversiones en acuicultura y otros 2,5 millones a través de los GALPA.
R.P.: Otro de los problemas señalados por el sector pesquero es el exceso de trámites administrativos ¿Cómo se podría reducir la carga burocrática para así facilitar que la gestión pesquera sea más ágil?
R.F.-P.: Con digitalización de trámites y simplificación administrativa. Queremos que el pescador pesque, no que tramite. Desde la Consejería trabajamos para que las ayudas lleguen de forma más directa y rápida.
R.P.: ¿Cuáles son las medidas que se están adoptando para evitar el colapso del sector en el mar Mediterráneo, con cada vez menos días de pesca?
R.F-P.: Desde Andalucía llevamos tiempo advirtiendo que la situación es insostenible. La reducción continua de los días de pesca está abocando a la flota del Mediterráneo andaluz al colapso. Y lo peor es que esta situación es consecuencia directa de decisiones impuestas desde Bruselas, aceptadas sin la suficiente firmeza ni defensa por parte del Ministerio.
Desde Andalucía exigimos una reforma urgente del reglamento europeo de pesca mediterránea. No podemos llegar a 2026 en las mismas condiciones que en 2024. Queremos volver a niveles razonables de actividad: recuperar los 200 días de pesca al año y acabar con el actual régimen restrictivo que está empujando al cierre a muchas embarcaciones.
Mientras tanto, desde la Junta estamos haciendo lo que está en nuestra mano: movilizando ayudas para compensar las paradas temporales, ampliando hasta 1,6 millones de euros las ayudas para inversiones sostenibles como las puertas voladoras financiando con fondos propios el 83 % de esas instalaciones, y defendiendo ante el comisario europeo la necesidad de un cambio estructural que garantice el futuro del sector.
R.P.: La industria transformadora se queja de la introducción de grandes cantidades de sardinas y caballas en las piscinas de atunes para la alimentación de los mismos, alterando el equilibrio natural del ecosistema local, en menoscabo de la producción de la industria transformadora/ conservera. ¿Qué solución ve a este problema?
R.F.-P.: Tanto la Junta de Andalucía como la Secretaría General de Pesca velamos por la sostenibilidad de las pesquerías. Aunque la comercialización y el destino de los recursos pesqueros está amparada por el libre comercio, cada año se conceden autorizaciones temporales de cambio de modalidad de buques de arrastre a cerco, para capturas de caballa y sardina, que realizan contratos con las empresas transformadoras para la venta directa de dichos productos, asegurando así el abastecimiento de los mismos.
R.P.: La flota artesanal de atún rojo nota la tendencia alarmante a la baja que reflejan los datos de sus rulas como consecuencia de la reducción de las posibilidades de pesca que sucede cada año. Y concretamente desde la OPP-72 de Conil concluye que este descenso se debe a determinados factores, como son: el cambio climático, la acción del alga invasora que cubren sus caladeros y la presencia de una comunidad de atún permanente. Desde la Consejería. ¿Qué les diría?
R.F.-P.: Que estamos a su lado. De hecho, precisamente hace apenas unas semanas estuve en Conil de la Frontera con la OPP-72 y se lo pude trasladar personalmente. La Junta de Andalucía es la única Administración pública que hasta ahora ha hecho algo para luchar con el alga asiática, mediante ayudas específicas e investigación a través del IFAPA.
Tenemos que dejar de usar el alga asiática para arrojárnosla a la cara y entender que es un problema compartido que tenemos que atajar, seremos mucho más eficaces. Sobre el atún rojo, si hay atún en el Estrecho, y todos sabemos que hay, parece razonable que los profesionales de la mar que faenan en estas aguas puedan tener derecho a capturarlo.
R.P.: ¿Qué acciones se están desarrollando para que los jóvenes vean la pesca como una profesión atractiva, y consecuentemente haya un futuro relevo generacional?
R.F.-P.: Fomentamos el relevo generacional mediante formación, ayudas al emprendimiento y proyectos de sensibilización. Además, hemos activado Fondos GALPA para impulsar iniciativas locales que fijen población en nuestros pueblos pesqueros.
R.P.: Con respecto a la puesta en marcha de 3 nuevas convocatorias de ayudas para el sector pesquero y acuícola, 10,5 millones de euros irán destinados al sector acuícola en el periodo 2025/2027. ¿A qué tipo de acciones se destinarán? y por otra parte los acuicultores se quejan de que los procedimientos para su acceso son lentos y engorrosos. ¿Qué solución tendría para acelerarlos?
R.F.-P.: Las tres nuevas convocatorias superan los 15 millones de euros. 10,5 millones van a transformación y comercialización; 2,2 millones a inversiones productivas (que ampliaremos hasta 7,5 millones); y otros 2,5 millones se destinan a Proyectos GALPA. Sabemos que el acceso a estas ayudas a veces es complejo.
Sin ir más lejos, en el último Comité de Acuicultura se abordaron aspectos relacionados con la mejora de la comunicación, así como la integración del sector acuícola continental en la Dirección General de Pesca, Acuicultura y Economía Azul, para contribuir a simplificar y unificar los criterios aplicables al sector en su conjunto. Estamos trabajando de la mano con el sector.


