Expertos internacionales y responsables institucionales han abogado en el XIV Congreso Internacional Conxemar FAO-MAPA por la implantación de estándares globales de trazabilidad y el uso de la inteligencia artificial como palancas clave para mejorar los márgenes, la eficiencia y la sostenibilidad de la industria pesquera.
Durante el debate moderado por el periodista Xosé Luís Vilela, la ministra de Pesca y Recursos Marinos de la República de Angola, Carmen do Sacramento Neto, ha destacado el importante esfuerzo financiero de su Ejecutivo para alinear la gestión pesquera y la economía azul de este país africano con los estándares internacionales exigidos por la Unión Europeas o Estados Unidos.
La ministra ha señalado que Angola maneja una serie temporal de datos de casi 40 años, lo que permite “una gestión pesquera sostenible y evaluada de forma ecosistémica y válida”.
Sacramento Neto ha subrayado el reto de incorporar los avances tecnológicos en la pesca artesanal, si bien ha matizado que aún están “en la fase de generar confianza sobre los datos” que aporta la inteligencia artificial y que la trazabilidad completa es “todavía un camino muy largo por recorrer”.
En todo caso, ha asegurado que en la flota industrial y semiindustrial Angola ya cuenta con capacidad para enviar productos trazables a Europa y ha destacado el mercado español como ejemplo para su camarón y pulpo.
Carolina Najar, directora de mercado de alimentación en el Centro de Investigación Marina y Alimentaria, AZTI, ha opinado que hoy en día se puede capturar datos de frescura, tamaño, llegadas u orígenes del pescado y que “el mayor salto” debe darse en “la transformación y llegar al plato”.
Así, ha considerado que la inteligencia artificial va a permitir “capturar todo ese valor” añadido de la inversión que están haciendo las empresas y “trasladarlo al mercado”.
Marco común de datos
El vicepresidente de Desarrollo Global de Mercados del Diálogo Global sobre Trazabilidad Pesquera (GDST), Kevin Edwards, ha defendido el uso de un marco común de datos para evitar la duplicación de trabajo entre minoristas, servicios de alimentación y gobiernos.
“Pasamos mucho tiempo educando a todo el mundo sobre que, si vamos a hablar de trazabilidad, usemos un marco común; el propósito del estándar es la eficiencia, la reducción de costes y un mercado que abarque a todos los sectores”, ha sostenido.
Edwards ha destacado que, tras superar la fase teórica, la digitalización ya está plenamente implantada sobre el terreno después de que en los últimos dos años se haya pasado “de lo aspiracional a lo operativo, lo que significa que la industria pesquera, a través del software, ha implementado la trazabilidad digital en muchos países del mundo”.
El directivo ha remarcado que la recopilación de datos estandarizados ofrece un valor estratégico que va más allá del mero intercambio comercial y facilita la integración de la inteligencia artificial.
Edwards ha añadido que el estándar cuenta con una comunidad amplia que abarca desde buques y granjas de acuicultura hasta minoristas e importadores.
La propia tecnología paga la trazabilidad en la pesca
El director de Marketing de Wholechain, Mark Kaplan, ha destacado en Vigo que la implantación de tecnología de trazabilidad no representa un coste a fondo perdido para la industria del mar, sino una fuente de retorno y competitividad.
“He escuchado mucho sobre quién va a pagar todo esto, pero se tienen que mejorar los márgenes para implementarlo, ahí está la eficiencia; la clave es que lo va a pagar la tecnología misma”, ha asegurado.
El representante de Wholechain ha asegurado que España se encuentra ante “la oportunidad” de asumir el liderazgo en la digitalización de cadenas alimentarias y que la economía azul sea su caso de uso principal, porque “ya tienen las reglas en la Unión Europea y ya tienen la demanda de los consumidores”.
Kaplan ha abogado por articular alianzas para estandarizar el intercambio de datos entre países y tipos de productos, porque “la mejor manera de mantener el liderazgo es tomar acciones” y, en su opinión, “la tecnología implementada se paga con su propia implementación”.


