Constatan que la migración del atún rojo se produce con el mar entre 17,4 y 22 grados

06 de noviembre de 2026

Investigadores del Centro Oceanográfico de Baleares del IEO-CSIC y del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, Imedea (CSIC/UIB) han identificado el rango de temperatura superficial del mar, entre 17,4 y 22 grados centígrados en los momentos de migración del atún rojo atlántico (Thunnus thynnus).

La importancia del estudio, publicado recientemente en la revista ‘Fisheries Oceanography’ radica en que implica que la temperatura del mar ayuda a predecir las rutas migratorias del atún rojo entre el Atlántico y el Mediterráneo, un elemento clave para su conservación y gestión pesquera, ha informado el IEO en un comunicado.

El estudio indica que la temperatura superficial del mar puede desempeñar un papel importante en los movimientos migratorios de esta especie, recoge los rangos térmicos asociados a las migraciones del atún rojo y desarrolla una herramienta para analizar la idoneidad térmica de sus corredores migratorios.

El marcado con dispositivos satelitales ha demostrado que las condiciones oceanográficas, en particular las temperaturas de la superficie del mar, influyen de manera significativa en la migración, la distribución y el comportamiento de los atunes.

En este trabajo, los investigadores analizan la relación entre las condiciones térmicas del océano y los desplazamientos de esta especie entre el Atlántico y el Mediterráneo, centrándose en el estrecho de Gibraltar y el Golfo de Cádiz.

La investigación combina datos de marcas electrónicas implantadas en atunes rojos con información satelital de temperatura superficial del mar, para identificar los rangos térmicos asociados a cada fase migratoria: de entre 17,4 y 19,3 °C durante la entrada al Mediterráneo y entre 18,4 y 22 °C durante la salida hacia el Atlántico.

A partir de estos resultados, los autores han elaborado un índice de adecuación térmica que permite identificar áreas y periodos con condiciones de temperatura compatibles con las observadas durante las migraciones.

El índice se aplicó a 13 años de datos de temperatura superficial del mar para averiguar la variabilidad espacial y temporal de las áreas con diferentes niveles de adecuación térmica a lo largo de los corredores migratorios del atún rojo.

Desde una perspectiva ecológica, el atún rojo del Atlántico desempeña un papel fundamental como superdepredador en toda su área de distribución. El estudio tiene implicaciones para la gestión pesquera y el abordaje del cambio climático.

Comprender la influencia de la temperatura de la superficie del mar en sus patrones migratorios es esencial para entender y predecir los posibles cambios en su ecología espacial ante diversos escenarios de cambio climático.

Si el uso del hábitat térmico permanece tan restringido como sugiere los resultados, el calentamiento progresivo del mar podría desplazar o comprimir los corredores migratorios, alterando potencialmente la temporalidad y la superposición espacial con las actividades pesqueras.