La mayor parte de los 83 buques de cerco dedicados a la captura de la sardina en el caladero del golfo de Cádiz van a concentrar su actividad en julio y agosto esperando que durante estos meses el producto tenga mayor valor comercial.
Fuentes del sector han dicho a Efeagro que ya conocen el reparto individual por barco de los 1.240.284 kilos que les corresponde capturar esta temporada, cantidad que consideran a «insuficiente», de ahí la necesidad de optimizarla para sacar mayor rentabilidad.
Esa cuota inicial se ha visto reducida en un total de 116.395 toneladas después de que, una vez revisados los consumos de la campaña de 2019, desde la Secretaria General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se haya constatado que sobrepasaron las cuotas que les fueron asignadas.
Esas cantidades de sobrepesca se han deducido de las cuotas de 2020.
El caladero del golfo de Cádiz para la captura de la sardina está abierto desde el pasado 1 de mayo, si bien el sector decidió no capturar en un primer momento porque no se conocía el total de cuota asignado y, posteriormente, cuando ya lo supieron, por esperar al reparto individual.
Ahora la búsqueda de ese mayor valor comercial vuelve a retrasarla a julio, por lo que, según han indicado las mismas fuentes, la sardina de aguas ibéricas que a día de hoy pueden encontrarse en pescaderías y supermercados proceden bien del Cantábrico o de Portugal, donde ya se está capturando o de la pesca accidental de los barcos del golfo de Cádiz que se dedican al boquerón.


