El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la actualización de la regulación de los títulos profesionales del sector pesquero con el objetivo, entre otros, de favorecer la incorporación de titulados a la flota y colaborar en una mayor facilidad para completar las tripulaciones.
En un comunicado, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha detallado que el real decreto también amplia las atribuciones de los titulados existentes, clarifica las convalidaciones de estudios y flexibiliza la incorporación de profesionales en una situación de necesidad, argumentada por los representantes del sector pesquero español.
En este sentido, ha puesto como ejemplo que, dado el aumento del número de buques de acuicultura, «se elimina el requisito de haber sido oficial en un buque de pesca para poder mandar en los de acuicultura de eslora inferior a 24 metros en aguas abrigadas».
En cuanto a la «ampliación de las atribuciones de los títulos de pesca», desde el Ministerio han apuntado que así se acercan a las que dispone la normativa internacional y se refieren a los patrones de altura, de pesca litoral, costero polivalente, local de pesca y mecánico naval, para «adecuarse a la nueva realidad del sector y a los avances tecnológicos» .
Además, se facilita la obtención de títulos que faculten para ejercer sólo en embarcaciones de acuicultura.
Por otra parte, se aumenta el número de buques para realizar la formación práctica necesaria para la obtención del título de capitán de pesca, de modo que los 600 días que exige la normativa se podrán haber realizado en barcos de al menos 18 metros (en lugar de los 30 metros exigidos hasta ahora).
Y se suprime la necesidad de un periodo de embarque en buque nacional para la obtención del título de capitán de pesca: se aceptan los realizados en barcos con otros pabellones.
En el caso de los desplazamientos en Canarias y Baleares, amplía las millas a las que se puede alejar una embarcación pequeña cuando se desplace entre islas de las comunidades autónomas balear y canaria, de modo que «se equilibre la protección de la seguridad en la mar y la efectiva agilidad de las labores pesqueras».


