La armadora británica Bibby Marine ha botado su pionero buque eléctrico de apoyo a operaciones eólicas marinas (eCSOV, en sus siglas inglesas) en los astilleros Armón de Vigo, un hito decisivo en la transición del proyecto desde la fase conceptual hasta su realidad operativa. La embarcación, bautizada con el nombre de Staffordshire, marca un logro histórico no solo para la compañía británica, sino también para el futuro de las operaciones sostenibles en alta mar.
Con casi 90 metros de eslora, 20 metros de manga y un tonelaje bruto de 6.770 GT, el nuevo buque eCSOV se sitúa a la vanguardia de la ingeniería naval sostenible. La embarcación, diseñada para albergar a 120 personas a bordo, cuenta además con una amplia cubierta de carga de 500 metros cuadrados, optimizada para la logística de insumos y equipos en alta mar.
Su diseño 100 % eléctrico no solo queda patente en sus especificaciones técnicas, sino también en el llamativo color verde que viste su casco, fiel reflejo de su enfoque ecológico y de su tecnología orientada a las cero emisiones. En determinadas operativas, la embarcación contará con autonomía suficiente para funcionar durante más de 24 horas utilizando exclusivamente energía procedente de sus baterías. Como respaldo y garantía de reducción del impacto ambiental, el buque incorpora motores duales adaptados para consumir tanto fueloil como metanol.
El nuevo eCSOV ha sido diseñado para transformar la operativa de los parques eólicos marinos, ofreciendo capacidades modernas, alta eficiencia y máximos estándares de confort para la tripulación a bordo. Además está equipado con tecnología de precisión para operaciones de alto riesgo. Entre su equipamiento principal destaca una grúa de gran capacidad (20 toneladas a un alcance de 20 metros), proyectada para garantizar una transferencia fluida y segura tanto de personal especializado como de materiales pesados hacia las instalaciones eólicas marinas.
Para el desarrollo de los sistemas de propulsión y baterías, Bibby Marine se ha aliado con las firmas Kongsberg y Corvus Energy. También ha colaborado con Stillstrom para garantizar la compatibilidad con sistemas de recarga en alta mar. Según las estimaciones de la compañía, este enfoque permitirá reducir los costes operativos del buque en más de un 40 % en modo de autorrecarga.


