Mejorar el acceso a pescado a precios competitivos y reforzar la educación alimentaria desde edades tempranas son las dos principales medidas que los responsables de los comedores escolares consideran necesarias para aumentar la oferta y el consumo de productos de la pesca y la acuicultura en los centros educativos.
Así se desprende del estudio sobre consumo de pescado en comedores escolares promovido por la Fundación Fish Nation y realizado por Ipsos a partir de 350 entrevistas a responsables de la planificación de menús y de la compra de alimentos en centros educativos públicos y privados de toda España.
Cuando se pregunta específicamente a estos profesionales qué medidas serían más eficaces para aumentar la presencia y el consumo de pescado, un 37 % señala el acceso a producto a un precio más competitivo y un 30 % reclama campañas o materiales educativos dirigidos a los propios escolares y a sus familias.
A estas demandas se suma la necesidad de disponer de proveedores que garanticen pescado de calidad, limpio y sin espinas, mencionada por el 16 % de los entrevistados, mientras que un 7 % considera útil contar con recetarios y formación para desarrollar preparaciones atractivas y sencillas.
Los resultados apuntan así a la necesidad de abordar el consumo de pescado en los centros escolares desde una perspectiva amplia, combinando la accesibilidad del producto con iniciativas de educación alimentaria y con herramientas prácticas que faciliten el trabajo de quienes diseñan y elaboran diariamente los menús.
Educación y conocimiento desde edades tempranas
Para Fish Nation, el ámbito escolar constituye un espacio especialmente relevante para generar hábitos alimentarios duraderos y mejorar el conocimiento de los productos de la pesca y la acuicultura.
Las campañas educativas aparecen, de hecho, como la segunda medida más demandada por los responsables de los centros, solo por detrás del precio. El dato refuerza la importancia de acompañar la oferta alimentaria con iniciativas que permitan a los escolares conocer mejor las diferentes especies, sus características nutricionales y las distintas formas de incorporarlas a una dieta equilibrada.
El estudio refleja también que la responsabilidad de decidir los menús recae principalmente en nutricionistas y en las direcciones de los centros, lo que convierte a estos profesionales en actores fundamentales a la hora de impulsar cambios en la alimentación escolar.
En este contexto, Fish Nation considera que facilitar recursos educativos, formación y propuestas culinarias puede contribuir a ampliar las opciones disponibles y favorecer una relación más habitual de las nuevas generaciones con los productos del mar.
Una media de 2,3 servicios de pescado por semana
El análisis muestra que el pescado y el marisco forman ya parte habitual de los menús escolares españoles, con una frecuencia media de 2,3 veces por semana, muy próxima a la de la carne, que se sitúa en 2,4.
Esta frecuencia se encuentra dentro del intervalo de una a tres raciones semanales establecido para los comedores escolares por la normativa vigente. No obstante, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda un mínimo de tres raciones semanales. Los resultados muestran, por lo tanto, que existe margen para seguir avanzando hacia una mayor presencia de estos alimentos, especialmente si se facilitan las condiciones económicas, educativas y operativas que los propios responsables de los centros identifican como necesarias.
El estudio constata igualmente el papel relevante del pescado congelado, utilizado mayoritariamente por el 61 % de los centros escolares. Este formato permite disponer de diferentes especies durante todo el año y facilita aspectos esenciales para la gestión de un comedor colectivo como la planificación, el almacenamiento y la regularidad en el suministro.
Diversificar la oferta
Los comedores escolares ofrecen actualmente una media de ocho especies diferentes al año, aunque existe una fuerte concentración en determinados productos. La merluza está presente en el 97 % de los centros analizados, seguida del bacalao, con un 79 %, y del salmón, con un 73 %.
Junto a ellas aparecen otras especies como calamares, atún, sepia y pota, gambas y langostinos, sardina, rape o boquerón. Para Fish Nation, ampliar el conocimiento sobre esta variedad de productos y facilitar herramientas que permitan incorporarlos de manera sencilla a los menús puede contribuir a diversificar la oferta y acercar a los escolares a una mayor variedad de especies.
Los resultados del estudio apuntan, en definitiva, a que avanzar en el consumo de pescado en los centros educativos requiere actuar de manera conjunta sobre varios ámbitos: facilitar el acceso a producto a precios competitivos, impulsar la educación alimentaria, garantizar formatos adaptados a las necesidades de la restauración colectiva y proporcionar formación y recursos a los profesionales responsables de los menús.
Para la Fundación Fish Nation, trabajar desde edades tempranas en el conocimiento de los productos del mar constituye una oportunidad para consolidar hábitos saludables y reforzar el papel de los productos de la pesca y la acuicultura dentro de una alimentación equilibrada.


