La conselleira do Mar, Marta Villaverde, y el secretario general de Anfaco-Cytma, Roberto Alonso, ha anunciado este viernes una “ofensiva institucional” ante el grave riesgo que puede suponer las negociaciones comerciales de la Unión Europea con países de la región ASEAN, principalmente por Tailandia, para la sostenibilidad de la cadena mar-industria gallega.
La titular de Mar ha remarcado que Galicia no va a permitir que las conserveras ni el empleo que generan en las localidades costeras, mayoritariamente femenino, sean tratados como moneda de cambio o como un asunto menor en los tratados comerciales comunitarios.
Villaverde ha hecho hincapié en el desequilibrio competitivo que implicaría la entrada sin aranceles de productos procedentes de estos terceros países, que operan bajo estándares laborales, sanitarios y ambientales más permisivos y deficiencias en su vigilancia y control, además de generar ventajas desleales de precios mediante la pesca ilegal o la falta de trazabilidad.
Ha recordado que Tailandia es el principal productor mundial con una capacidad que supera las 550.000 toneladas al año, exporta hoy a la UE apenas 18.000 toneladas bajo un arancel del 24 %.
Por ello, su rebaja o eliminación, sumada al impacto acumulado de las concesiones ya aplicadas a Vietnam o Papúa Nueva Guinea, amenaza con expulsar del mercado a los productores comunitarios, como ya quedó demostrado en el Reino Unido tras el Brexit.
Ante este escenario, la Xunta y el sector articularon una estrategia conjunta desplegada en tres frentes de actuación coordinados mediante una interlocución directa con la Comisión Europea.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se dirigió por carta al comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis, y al de Comercio y Seguridad Económica, Maroš Šefčovič.
A ambos les ha reclamado la exclusión del atún de las negociaciones mientras no se acrediten estándares equivalentes, o bien que cualquier contingente sea mínimo y vinculado estrictamente a normas de origen basadas en producto enteramente obtenido, además de no incrementar los flujos actuales, respetando las reglas de origen y con medidas de salvaguarda ante incumplimientos.
Paralelamente, la titular de Mar remitió sendas misivas a los ministros Carlos Cuerpo -responsable de Comercio- y Luis Planas -titular de Pesca- para que el Gobierno central haga valer el peso de España en el Consejo de la UE, además de solicitar la implicación de la presidenta de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, Carmen Crespo, con el objetivo de hacer escuchar la voz del sector en la Eurocámara antes de que se adopten decisiones irreversibles.
Esta ofensiva se completa en el ámbito de las regiones europeas desde la presidencia gallega del Grupo de Trabajo de Pesca de la CRPM, a través de la cual se impulsó una declaración con regiones de España, Portugal, Francia e Italia para reclamar cláusulas espejo reales, el uso obligatorio del sistema CATCH, salvaguardas automáticas y la creación de un Observatorio Europeo de la Industria Conservera del Atún.


