La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) ha presentado ante la Comisión Europea sus observaciones a la Comunicación «Pesca sostenible en la Unión Europea: situación actual y orientaciones para 2027» [COM(2026) 271 final], en las que plantea un cambio de enfoque en la aplicación de la Política Pesquera Común (PPC).
La Federación sostiene que la sostenibilidad ambiental constituye un objetivo irrenunciable, pero recuerda que el propio Derecho de la Unión exige compatibilizarla con la viabilidad económica del sector, el mantenimiento del empleo y la continuidad de las comunidades pesqueras. Por ello, reclama que las futuras decisiones sobre las posibilidades de pesca incorporen una ponderación real y verificable de las tres dimensiones de la sostenibilidad.
«Europa no puede pretender proteger los peces dejando desaparecer a quienes llevan generaciones viviendo y cuidando del mar. Sin pescadores tampoco habrá pesca sostenible», afirma el presidente de la FNCP, Basilio Otero.
Un principio de precaución socioeconómica
La principal propuesta de la Federación consiste en incorporar a la PPC un principio de precaución socioeconómica, complementario del principio de precaución ambiental ya reconocido por el Derecho de la Unión.
Este principio obligaría a evaluar previamente los efectos sociales y económicos de cualquier reducción del esfuerzo pesquero mediante análisis de impacto y pruebas de proporcionalidad, antes de adoptar nuevas restricciones o recortes interanuales abruptos. Asimismo, permitiría valorar sus consecuencias sobre el empleo, el relevo generacional, la actividad empresarial y la supervivencia de las comunidades costeras.
Las observaciones de la FNCP se apoyan en el diagnóstico realizado por la propia Comisión Europea. Según reconoce la Comunicación, numerosas poblaciones continúan mostrando dificultades para recuperarse debido a factores que trascienden la actividad pesquera, entre ellos el cambio climático, la contaminación, la pérdida de oxígeno en los fondos marinos y el deterioro general de los ecosistemas.
Cuando el esfuerzo pesquero no constituye el factor determinante del estado de una población, seguir concentrando sobre la flota la mayor parte de los ajustes no resulta, a juicio de la Federación, ni científicamente sólido ni distributivamente justo.
«Si la propia Comisión reconoce que existen factores ambientales ajenos a la pesca que condicionan la recuperación de los recursos, no puede seguir haciendo recaer todo el esfuerzo de conservación exclusivamente sobre los pescadores», señala Otero.
Una asimetría que Europa debe corregir
La Federación introduce además un concepto novedoso: la asimetría en el tratamiento de las irreversibilidades.
Mientras la política pesquera europea ha desarrollado amplios mecanismos para evitar daños ambientales irreversibles, no aplica el mismo nivel de protección frente a daños sociales igualmente permanentes, como el cierre definitivo de empresas pesqueras, la desaparición de embarcaciones, la pérdida del relevo generacional o el abandono de la actividad en numerosos puertos. Ambas dimensiones, sostiene la FNCP, merecen el mismo grado de protección dentro de la PPC.
Una obligación jurídica, no una reivindicación sectorial
La organización recuerda que el Reglamento (UE) n.º 1380/2013 establece expresamente que la PPC debe garantizar no solo la sostenibilidad de los recursos, sino también la viabilidad económica del sector, un nivel de vida adecuado para quienes dependen de la pesca y el mantenimiento de la pesca costera.
Sus propuestas, subraya la Federación, no persiguen rebajar las exigencias ambientales, sino aplicar plenamente los objetivos previstos por el propio Derecho de la Unión.
Cinco propuestas para la pesca europea de 2027
- Incorporar un principio de precaución socioeconómica en la toma de decisiones.
- Limitar las reducciones del esfuerzo pesquero a los casos en que la evidencia científica demuestre que la pesca es el factor determinante del estado del recurso.
- Revisar en profundidad el modelo de la obligación de desembarque, reforzando la selectividad frente a la mera burocracia de control.
- Ampliar los mecanismos de flexibilidad de cuotas para evitar el bloqueo de las pesquerías mixtas.
- Garantizar que la conservación de las poblaciones compartidas no recaiga de forma desproporcionada sobre la flota europea.
La FNCP reitera su compromiso con una gestión basada en la mejor evidencia científica disponible y con la conservación de los recursos, pero considera imprescindible que las orientaciones para 2027 integren plenamente la dimensión humana de la pesca.
Como síntesis de sus alegaciones, la Federación hace suyas las palabras del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, pronunciadas en el último Consejo de Ministros de Pesca de la UE: «Hemos cuidado a los peces, y ahora hay que cuidar a los pescadores».
En este sentido, el presidente de la FNCP, Basilio Otero, subraya que el sector pesquero ya no puede seguir esperando este cambio de paradigma. «La pesca y sus pescadores no admiten más demoras. Es el momento de actuar y de reconducir el rumbo de la Política Pesquera Común para garantizar la conservación de los recursos sin poner en riesgo el futuro de quienes viven del mar».


