IEO analiza la capacidad del Mediterráneo para absorber CO2

22 de abril de 2026

Un equipo de 26 especialistas, entre los que se encuentra personal científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), una misión internacional que ha atravesado el mar Mediterráneo desde Limassol (Chipre) y que ha continuado hasta Las Palmas de Gran Canaria. A pesar de las severas condiciones invernales en el mar Mediterráneo, la expedición ha logrado recolectar datos de alta precisión fundamentales para entender cómo este mar —que evoluciona más rápido que el océano global— está absorbiendo el carbono de origen humano y cómo este proceso afecta a su grado de acidificación.

La campaña se integra en el programa internacional Med-SHIP, que aplica los estándares globales de observación GO-SHIP al Mediterráneo. Esta iniciativa es esencial para obtener datos detallados de toda la columna de agua, especialmente en las zonas profundas donde otros métodos de observación no alcanzan. En esta ocasión, el grupo de Oceanografía Química Inorgánica (INOCEN) del IEO ha liderado la medición de variables críticas del sistema del carbono: el pH, la alcalinidad total, el carbono inorgánico disuelto y la presión parcial de CO2 (pCO2).

Esta misión ha tenido un carácter especial al desarrollarse en el RV Meteor, un buque emblemático de la flota oceanográfica alemana que se retira tras más de 40 años de servicio. “La campaña ha sido una oportunidad única para integrar el conocimiento del IEO en una plataforma histórica, colaborando estrechamente con centros de referencia como el GEOMAR de Kiel y el ISMAR-CNR de Venecia”, destaca Marta Álvarez investigadora del grupo INOCEN del IEO y participante en la expedición.

Además del estudio del carbono, la expedición ha servido como plataforma para la innovación tecnológica. Se han validado nuevos sensores europeos para la detección de materia orgánica y nitratos, y se han realizado muestreos de ADN ambiental, una técnica puntera para estudiar la biodiversidad marina a través de trazas genéticas en el agua. El trabajo se ha completado con el despliegue de boyas Argo y lagrangianas, estudios meteorológicos y el análisis de la interacción entre microorganismos y materia orgánica disuelta.

Toda la información recopilada es clave para cuantificar la capacidad del océano como sumidero de gases de efecto invernadero y para diseñar políticas de mitigación basadas en la ciencia. El informe técnico y los datos preliminares estarán disponibles en un plazo de seis meses, contribuyendo al avance del conocimiento sobre la dinámica del Mediterráneo en un contexto de crisis climática global.

La contribución de INOCEN dentro de Med-SHIP se enmarca dentro de ESMARES, ejecutado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) por encargo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), que tiene como objetivo evaluar y garantizar el buen estado ambiental de los mares españoles. Cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), el proyecto desarrolla continuas campañas de investigación oceanográfica que proporcionan la base científica necesaria para proteger la biodiversidad marina, mitigar los impactos humanos y asegurar el cumplimiento de la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina en nuestro país.