La Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI) denunció la crítica situación para el sector derivada de la “implementación muy defectuosa” del sistema digital Catch, como ya le hizo saber el pasado 29 de enero a la Secretaria General de Pesca, Isabel Artime.
Según ARVI, esta plataforma muestra graves deficiencias estructurales que están asfixiando tanto a las empresas armadoras de pabellón español que buscan exportar como a aquellas otras de sociedades mixtas con centros de procesado en España que necesitan importar producto.
Un “desaguisado” administrativo, dijo ARVI en un comunicado, que tiene impacto real con al menos once puntos críticos que han convertido la tramitación de exportaciones e importaciones de productos pesqueros en un cuello de botella logístico con “fallos inadmisibles”.
Entre ellos, según ARVI, está la inestabilidad técnica: caídas constantes del sistema y limitaciones de archivos obsoletas (máximo 2MB); la duplicidad de tareas (la obligación de introducir los mismos datos hasta tres veces, lo que anula cualquier ventaja de la digitalización); o los retrasos masivos (demoras en la revisión de solicitudes que llegan a 10 días, provocando sobrecostes logísticos inasumibles), y la ruptura de la igualdad de condiciones.
ARVI advirtió de que esta “burocratización excesiva” sumada a la “ineficiencia” del sistema no solo perjudica la eficacia de las empresas, sino que amenaza directamente el abastecimiento de materia prima a los mercados español y comunitario.
La situación es tal que ha llevado a los operadores logísticos a anunciar un incremento generalizado de tarifas debido al sobreesfuerzo administrativo requerido.
Ante la gravedad de los hechos, la Administración ha confirmado recientemente la implementación de un ajuste técnico puntual para intentar aliviar alguno de los procesos defectuosos., y transmitió que “se trata de una medida de carácter temporal”.


