La Organización Marítima Internacional (OMI) está intensificando sus esfuerzos para preparar a la gente de mar frente a la transición energética del transporte marítimo, en línea con su estrategia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los buques.
La entidad emitió las normativas genéricas provisionales sobre la formación de la gente de mar en buques que utilizan combustibles alternativos y nuevas tecnologías (STCW 7/Circ. 25), que establecen un marco internacional para el desarrollo y aprobación de programas de capacitación en todas las naves que operan con estas fuentes energéticas y tecnologías emergentes.
Asimismo, se encuentran en desarrollo normativas específicas de formación provisionales para distintos tipos de combustibles y tecnologías -como alcohol metílico/ etílico, amoníaco, hidrógeno, GLP, buques eléctricos y de pilas de combustible- que serán consideradas en febrero de 2026 por el Subcomité de Factor Humano, Formación y Guardia de la OMI (HTW 12).
Se espera que estas orientaciones sirvan de base para requisitos obligatorios de capacitación bajo el Código de Formación, Titulación y Guardia (STCW) de 1978, actualmente en revisión para incorporar la descarbonización, digitalización y otras transformaciones del sector.
Capacitación y apoyo técnico
Además de esta regulación, la OMI está ampliando su asistencia a los Estados miembros. Entre las iniciativas en curso destacan:
- Un proyecto trienal financiado por Japón para capacitar instructores de países asiáticos en la operación de buques propulsados con GNL.
- Una alianza con la Universidad Marítima Mundial para elaborar material formativo sobre combustibles alternativos, en apoyo también al marco de capacitación de la Maritime Just Transition Task Force, lanzado en septiembre.
- Asistencia a instructores de países en desarrollo para la creación de cursos locales y módulos de aprendizaje en línea mediante el Programa Green Voyage 2050.
- Plataformas que vinculan a reguladores y operadores, como el reciente seminario en Singapur que mostró innovaciones prácticas de capacitación, desde simuladores y herramientas de realidad virtual hasta ejercicios de extinción de incendios con metanol.


