Un océano dividido
Avances y lagunas en la 29ª sesión de la IOTC

29 de abril de 2025

La 29ª sesión de la Comisión del Atún para el Océano Índico (IOTC), celebrada en La Réunion del 13 al 17 de abril de 2025, concluyó con la adopción de un marco integral de gestión para los túnidos tropicales.

Este paso clave permitirá centrarse en otras especies de atún y en las medidas de control, a fin de garantizar unas condiciones mínimas de competencia equitativas entre las distintas flotas del océano Índico.

Europêche insta a todas las partes interesadas de la IOTC a implementar y hacer cumplir las medidas adoptadas lo antes posible, así como a empezar a abordar las necesidades de gestión de otros túnidos y especies asociadas.

Avances significativos en la gestión del atún tropical

La adopción de límites de captura para el listado y el patudo, tras el establecimiento previo de procedimientos de gestión para estas poblaciones, supone un avance notable hacia un marco de gestión eficiente y con base científica para los túnidos tropicales.

Con las tres principales especies de atún tropical ahora sujetas a regímenes de límites de captura, la IOTC ha sentado las bases para la sostenibilidad a largo plazo.

Para completar este marco, la IOTC debe ahora aprovechar el buen estado de las poblaciones de atún de aleta amarilla para desarrollar un plan de gestión inclusivo y evitar acciones unilaterales que puedan comprometer la explotación sostenible de los atunes tropicales en el océano Índico.

“Este es un hito para la región”, declaró Anne-France Mattlet, directora del Grupo Europêche Tuna. “Ahora contamos con las herramientas para garantizar la sostenibilidad a largo plazo del listado, el patudo y el rabil; ahora necesitamos una implementación consistente e inclusiva en todas las flotas para lograrlo”.

Finalmente, también se adoptó una medida sobre los tiburones que refuerza la lucha contra el corte de las aletas y mejora la gestión de los mismos.

El procedimiento de votación es una amenaza para las OROP

Si bien la IOTC sigue siendo un foro esencial para la cooperación multilateral, la adopción de la medida relativa al atún listado mediante votación, en lugar de consenso, refleja un cambio más amplio que podría poner en peligro la eficacia de futuras medidas de la IOTC.

Si bien la votación está prevista en las normas de la IOTC, el mayor uso de este mecanismo podría generar un aumento de las objeciones formales, lo que debilitaría la cohesión y la aplicabilidad de las medidas de conservación.

Lagunas de control y obligaciones desiguales

Preocupa especialmente la decisión de eximir a Indonesia del requisito de desplegar observadores independientes certificados por la IOTC en los transbordos en alta mar (Programa Regional de Observadores de la IOTC). Dado el papel crucial de los observadores en la verificación del cumplimiento y la recopilación de datos fiables, estas exenciones podrían generar importantes lagunas en la vigilancia y aumentar el riesgo de pesca INDNR.

En términos más generales, una vez más, las conversaciones sobre el abordaje e inspección en alta mar, la prohibición del cercenamiento de las aletas de tiburón y la mejora de la vigilancia de la pesca con redes de enmalle no avanzaron, en gran medida debido a la persistente oposición de un pequeño grupo de países. A pesar de la propuesta de la UE, lamentablemente, las normas laborales de las tripulaciones también estuvieron ausentes de las discusiones.

Por último, a pesar de las señales claras y reiteradas del Comité Científico respecto del mal estado de varias poblaciones menores de túnidos y peces picudos, la IOTC no logró llegar a un acuerdo ni siquiera sobre las medidas más básicas para abordar su agotamiento.

“La creciente brecha entre las flotas sujetas a una estricta supervisión y las que operan con controles mínimos es sumamente preocupante”, advirtió Xavier Leduc, presidente del Grupo Europêche Tuna. “Estamos presenciando el surgimiento de una IOTC de dos velocidades: una donde ciertas flotas se rigen por los más altos estándares de transparencia y sostenibilidad, y otra donde prevalecen las lagunas legales y la indulgencia. La gestión sostenible depende de normas uniformes, aplicadas de forma coherente y respaldadas por sólidos mecanismos de control. Sin esto, corremos el riesgo de erosionar los principios sobre los que se construyó la organización”.